QUIERO RECIBIR GRATIS TIPS DE COACHING


Mi Correo :

Me gradué… ¿Y ahora qué?

Reportaje publicado en revista Dominical (18 de mayo de 2014)

Salir de la universidad significa la superación de una etapa, pero también la entrada a otra que, en un país como la Venezuela actual, puede tornarse incierta. Cuatro voces relacionadas con la academia, la motivación y el empleo dan pistas para empezar ese nuevo camino.


"No queremos que la meta de los venezolanos sea irse al extranjero”, se lee en una pancarta que fue llevada a una de las protestas de febrero pasado. El mensaje es una de las preocupaciones que muchos estudiantes, que hoy cursan sus estudios en las universidades venezolanas, tienen por un futuro que ven borroso en la distancia, con más preguntas que respuestas, con escasas plazas laborales, con sueldos que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y con una tasa de empleo informal que a finales de 2013 llegó a 37,9 %. Mientras que algunos sueñan con lanzar el birrete al aire y tomar un avión al extranjero al día siguiente, hay otros que prefieren quedarse para buscar alternativas en un mercado laboral con pocas salidas.

¿Cómo empezar?

Eduardo Malek decidió estudiar ingeniería porque sentía que estaba destinado a ello: lo había hecho toda su familia. Se graduó, trabajó durante años en esa carrera que tanto prometía, se especializó, hasta que un día se dio cuenta de que lo que hacía no le llenaba por completo. Se sentía más a gusto cuando hablaba en público que cuando diseñaba un proyecto para su empresa. Las pistas comenzaron a surgir a favor del coaching, para lo que se formó de manera paralela, y una mañana escribió su carta de renuncia para hacer de la motivación una forma de subsistencia.

“La base de nuestros estudios no nos dice qué hacer después de graduarnos, mucho menos a dónde ir después de graduarnos”, indica Malek, quien también domina el área de Programación Neurolingüística (PNL) y es hoy director académico de Caracas Coaching, la empresa que lo instruyó en su nuevo oficio. Esa escasez de información no es exclusiva de los niveles superiores. En la educación media, critica, tampoco ofrecen las herramientas necesarias para que el adolescente pueda alcanzar la universidad con metas claras que le impidan desertar. De allí que la mitad de los casos que llegan a su despacho sean de jóvenes que hicieron una carrera por presión social o insistencia de sus padres.

María Cristina Parra-Sandoval, docente de la Universidad del Zulia (LUZ) y doctora en Estudios del Desarrollo, opina también sobre este aspecto y ratifica que “no hay una formación más completa que le permita al estudiante de bachillerato ver qué es lo que quisiera hacer en su vida profesional y, después, tampoco hay posibilidades en educación universitaria para poder encauzar a esos alumnos en carreras que realmente fueran, no lo que ellos quisieran, pero sí lo que está más cerca de sus capacidades y sus aptitudes”.

Desde su tribuna de coach, Malek señala que todo estudiante o graduando “debe iniciar un proceso de búsqueda interior” que le permita responderse preguntas como: dónde estoy, adónde quiero ir, cuáles son mis debilidades y fortalezas, qué necesito para arribar adonde deseo y cómo lo voy a hacer. Tras definir todas estas interrogantes debe evaluar las herramientas que le conducirán hacia su propio norte, tomando en cuenta variables como sus capacidades creativas y personales, las condiciones que le ofrece el lugar en dónde está, y cómo se ha configurado su sistema de creencias y valores para permitirse, por ejemplo, separarse o no de su familia para ir a otra ciudad en donde sí pueda desarrollar su vida profesional. “¿De qué se trata todo? De ser congruente entre lo que se quiere y lo que realmente se está haciendo. Hay que pasar del pensamiento a la acción”.

Esa primera vez

El currículo del recién graduado debe llenar con al menos un ítem la sección de “Experiencia”. A eso apuntan dos especialistas en temas de empleo, quienes insisten en que esa primera vez debe llegar antes que el título y no necesariamente estar relacionada con lo que se estudia. “Esto es muy importante, no solo para aprender competencias de la carrera, sino para entender el mundo empresarial, cómo comportarse en una compañía, cómo habituarse”, destaca Néstor Milano, country manager del portal de empleo Bumeran.com Venezuela, para quien las pasantías académicas son demasiado cortas para adquirir ese roce y activar una cadena de contactos que puede ser muy útil en una búsqueda posterior.

La llamada experiencia previa puede alcanzarse con labores de medio tiempo en departamentos de cobranza, administración y hasta en call centers, y –tal como lo señala José Manuel Rodríguez Grillé, director principal de Empléate.com– para llegar a ella se pueden hacer prácticas largas (no eternas, sino de ocho meses o un año) y remuneradas “o conseguir trabajos gracias a conocidos o familiares”.

Estar en Internet también es vital para el recién graduado. “Más del 80 % de las ofertas laborales que se publican en Venezuela, se hace en portales de empleo”, comenta Rodríguez Grillé y recomienda que las facilidades tecnológicas del momento se aprovechen al máximo. “Los reclutadores, casi todos, utilizan Internet y las redes sociales para ubicar y verificar muchos de los aspectos que evalúan en los candidatos, por eso es tan importante no solo estar presente en estos medios, sino también ser muy cuidadoso con la información que se comparte”, advierte.
 
Postgrado o no postgrado


Para ninguno de los consultados es provechoso iniciar estudios de especialización cuando apenas se egresa de la universidad. “Muchas veces pensamos que el postgrado va a dar mayores conocimientos y va a ser un mecanismo para conseguir un mejor trabajo, pero esto no siempre ocurre”, afirma la profesora Parra-Sandoval. “Probablemente encontraremos frustración en gente que se gradúa y sigue con una maestría o hasta con un doctorado y, después, resulta que el trabajo que consigue no tiene relación con lo que estudió”, subraya.

Malek advierte que si se inicia la formación especializada al culminar el pregrado, el estudiante “se orienta en función a la carrera que acaba de terminar, pero no está focalizado en sus necesidades”. Además, el CV puede tornarse en contra porque no se adapta a la oferta del mercado laboral. “En el momento en el que se empieza a trabajar, la organización y la sociedad dan luces sobre el camino que se debe tomar, obedeciendo a las propias expectativas”, concluye.

Hacer otra carrera tampoco facilitará la búsqueda de empleo. “Sin duda que contar con conocimientos de diversas áreas puede ser muy bien visto en el momento de hacer una selección”, afirma Rodríguez Grillé, pero argumenta que este tipo de preparaciones también puede obtenerse por la vía de los cursos cortos.

Lorena Meléndez 





Coaching TV

Loading...